En un parto una de las mayores inquietudes de la madre es la posibilidad de que una vez que nazca su hijo no pueda tenerlo en sus brazos  y no poder hacer piel con piel, ya que  la separación de la madre con su hijo formaba una de las prácticas habituales de las antiguas maternidades.La excusa era separarlos para realizar los primeros cuidados de rutina como limpiarlos y pesarlos.

En un principio, esta técnica se adopto como forma de cuidado para los bebés prematuros o de bajo peso que se encontraban en las incubadoras y posteriormente se empezó a realizar a todos los recién nacidos.

En la actualidad gracias a la evidencia científica la recomendación es no separar a los  recién nacidos de sus madres  y mantener el contacto inmediato sin interrupciones desde su nacimiento. Llevamos casi  seis años realizando esta práctica tan beneficiosa  en la mayoría de los hospitales  pero realmente muchas mujeres  no saben lo que significa, por eso vamos hablar de ello.

¿Todas las mujeres podemos realizar el piel con piel?

Se puede realizar en todos los casos en los que el estado de la madre y su hija/o  lo permite, es independiente del tipo de lactancia elegida.

Las principales contraindicaciones son:

·         Madre muy dormida  o con deterioro clínico

·         La técnica sea rechazada

·         Recién nacido prematuro o precisa de reanimación al nacer

¿Hay un tiempo establecido?

No hay demasiada información acerca del tiempo ideal de contacto piel con piel sin interrupción. Con más de 50 minutos de contacto y hasta un máximo de 110 minutos la probabilidad de hacer una toma de lactancia materna de forma espontánea es 8 veces mayor que si el tiempo es inferior a 50 minutos . Este tiempo de 50 minutos se ha referido también en otros estudios como quizás un tiempo mínimo deseable. En otras recomendaciones se habla de hasta 120 minutos, probablemente queriendo aprovechar al máximo todo el tiempo de alerta tranquila   producido por  la descarga de Noradrenalina que se produce en el parto.

El bebé nada más nacer se muestra despierto, con los ojos muy abiertos y pendiente de lo que pasa a su alrededor. Este periodo hace que el recién nacido se adapte mejor al ambiente y se produzca un vínculo con su madre mediante  el reconocimiento del olor materno.

La influencia en la lactancia

El contacto íntimo con su madre facilita la oportunidad de agarrarse al pecho y poder realizar de forma espontánea su primera toma. Muchos estudios  demuestran que el contacto piel con piel es el factor más importante para predecir el éxito y la duración de la lactancia.

Una vez que ha nacido el recién nacido se le posiciona  boca abajo encima de la madre piel con piel, poco a poco va reptando hacia el pecho de su madre mediante movimientos flexión-extensión de las extremidades inferiores y alcanzando el pezón, pone en marcha sus reflejos de búsqueda y succión.

¿Hay alguna precaución a tener en cuenta?

Se debe procurar que la mujer este acompañada en todo momento por las persona que ella desee para asegurar la seguridad del recién nacido. Después del parto es normal que estén cansadas, así el acompañante puede vigilar al bebé cuando este encima de ella. Se debe  evitar que la  boca y la nariz del recién nacido se obstruya durante el contacto piel con piel por eso  es mejor mantener la cabezita siempre de lado. Así nos permite observar la coloración, respiración y la actividad  del bebé.

Y si la madre no puede…

Si las condiciones no lo permiten el realizar el contacto con el padre suele ser muy beneficioso. Un ejemplo cotidiano es en una cesárea, cuando el bebe nace es llevado por la matrona con su padre.Se le coloca directamente sobre su pecho arropándolo bien para que la perdida de calor sea la menor posible.Después de la  intervención continua la madre con esta técnica tan gratificante para ambos.