La desenfrenada vida laboral no deja tiempo para dedicar el tiempo que nos gustaría a la familia pasando a estar en un segundo plano. Nos ha tocado vivir en un momento socio-político-cultural en el que  nuestra incorporación  al mundo laboral supone cambios dentro de nuestras estructuras familiares y se nos plantea como solución buscar un equilibrio. Ahí es cuando empieza la dificultad en la conciliación familiar.

La maternidad influye en la vida laboral

Nos preparamos para entrar en  el mundo laboral con nuestros estudios universitarios, master, oposiciones etc. Y cuando logramos tener un puesto laboral estable al cual  llegamos totalmente preparadas,  nuestro reloj biológico nos avisa que es hora de entrar en otra etapa llamada “maternidad”. Esta etapa esta centrada en nuestro  ámbito personal   y tenemos que verla como una opción más en la mujer que no debe ser indispensable en nuestras vidas. Si una mujer decide no tener un hijo no pasa nada, tenemos que respetar su decisión y apoyarla en la medida que nos sea posible.

conciliacion familiar/voyasermadre

Muchas empresas temen que los problemas de conciliación familiar deriven en dificultades laborales, por eso  persiguen la satisfacción del empleado no solo a través de políticas de remuneración, sino también medidas de apoyo a la conciliación de la vida familiar y profesional. Ciertos trabajos cuentan con políticas más rígidas, en los que se nos exige una gran implicación a nivel personal  y nuestra  familia pasa a convertirse en un mero refugio donde recuperarnos del  estrés generado.

Desde hace años parece que se va dando más importancia a aquellos trabajos que nos permita adecuar las obligaciones e inquietudes personales con facetas profesionales.

Quiero y no puedo

Nuestra entrada en el mercado laboral es una revolución dignificando nuestro papel en esta sociedad. Sin embargo esto no ha ido acompañado por las necesarias transformaciones sociales para acompasar el trabajo femenino y las labores del hogar. La situación dista de ser la deseada, pero  creo que siempre hay caminos para conciliar la vida laboral y familiar, con el esfuerzo de todos los implicados: padres, empresas y administración pública. Por ejemplo las empresas podrían flexibilizar los horarios laborales, trabajo desde casa y reducción de la carga laboral.

La conciliación de la vida laboral y la familiar sigue siendo un problema, que se puede resumir en un QUIERO Y NO PUEDO. Es el gran dilema de las madres trabajadoras. A pesar de ser uno de los mayores logros del siglo pasado sigue siendo desigual para hombres y mujeres. Hemos tenido la  oportunidad de avanzar en nuestro  terreno profesional  y aportar elementos positivos en las empresas como capacidades de entrega, organización o humanización como ejemplos. Hay que seguir rompiendo techos  que impiden a las mujeres acceder a puestos de responsabilidad.

Conciliación familiar

Un punto importante es que  no estamos dispuestas a renunciar a trabajar  aunque son conscientes de que parte del coste de ese cambio en la sociedad  repercute en  nuestros hijos. En muchos casos, las abuelas que ya ejercieron en su día de madres, se ven  obligadas a repetir el papel, pero esta vez con muchas menos energías. Se convierten en tutores de nuestros hijos siendo a veces una carga injusta para ellos y transformando una colaboración en una obligación.

Otra solución son las guarderías que presentan dos problemas su coste elevado aunque sigue siendo inferior que la contratación de una cuidadora y el poder compatibilizar los horarios de los padres con  los hijos. Una de las reivindicaciones más frecuentes en los centros de trabajo es habilitar guarderías en el lugar de trabajo de los padres, y que estas tengan amplios horarios de apertura.

En los mejores casos, la familia puede contratar una empleada de hogar para que se ocupe de los niños mientras la mujer trabaja. Pero en ocasiones, esta persona se lleva todo el sueldo que gana la mujer.

En el caso de no contar con ayuda externa, el padre y la madre no tienen otro remedio que organizar sus turnos de trabajo para que la mayor parte del tiempo uno de los dos estén en casa .También otra solución frecuente es el de actividades extra escolares, que consiste alargar la jornada del niño en el colegio.

Lo que es cierto es que las tareas de las madres va más allá de la realización de las tareas domésticas siendo a veces obligadas a realizarlas en sus momentos de ocio. Toda esta sobrecarga genera elevados grados de ansiedad al querer abarcarlo todo y no poder. Sigue siendo un quiero y no puedo, un debate permanente entre el derecho a desarrollarse profesionalmente y los deberes frente a la familia. Hace falta un gran esfuerzo por parte de todos.

Tips del empoderamiento de la mujer

1-En esta sociedad que nos está tocando vivir debemos ser conscientes de que las mujeres tenemos la última palabra.

2- La mujer  sostiene y cohesiona con fortaleza a la familia. Nuestro deseo de mantener unida la familia perdurara a pesar de gobiernos,  parlamentos y de políticas de no conciliación.

3-Gozamos de un gran poder y lo tenemos que saber aprovechar. Se han alterado todas las funciones tradicionales que teníamos presentes en la mente con la salida de la mujer de  ámbito doméstico. Tenemos que tener conciencia de ello porque  somos el motor del cambio.

Respecto a la maternidad hemos comenzado a tener otras necesidades, necesitamos sentirnos libres y respetadas. Somos conscientes que se trata de un proceso vivencial en la mujer busca otro tipo de atención diferente.

Hemos empezado un camino diferente y respetado cuyo protagonismo debe recaer en el empoderamiento de la mujer. No lo olvides… TU eres la protagonista.